El tranvía de Puerto Madero, una atracción para grandes y chicos
Si bien la inauguración oficial fue el 14 de julio, recién a partir del miércoles estuvo disponible para el público en general, ya que en ese lapso se hicieron los últimos ajustes y probaron los dos coches que fueron donados por la empresa francesa Alstom –que posiblemente se adjudique la realización del tren bala a Rosario y Córdoba- al Estado.
Cada tranvía –que mide 32,52 metros, divididos en cinco módulos con 48 asientos fijos y 16 plegables- es alimentado con corriente continua de 750 v y circula a una velocidad no mayor a 20 km/h aunque puede alcanzar los 80 km/h. Respecto de su diseño, tiene una estructura moderna, y si bien el interior es sencillo, resulta espacioso y sus asientos, confortables, sumado a un sistema de aire acondicionado y calefacción.
En relación con el recorrido, el servicio cuenta con cuatro paradas: Independencia, Belgrano, Corrientes y Córdoba y el tiempo aproximado entre las cabeceras es de 12 minutos para un trayecto de 2.400 metros (en paralelo a Alicia Moreau de Justo), con una frecuencia de un tren cada 20 minutos. El costo del boleto es de un peso, que se puede comprar en las dos expendedoras instaladas en cada estación, o en la portátil que está a bordo.
Antonio, que a sus 80 años se acercó hasta Puerto Madero para recordar aquellos tiempos de su juventud cuando el tranvía formaba parte de un medio de transporte cotidiano, contó: “Es otra cosa, nada que ver con los tranvías de antes. Tiene un estilo europeo, pero es un poco lento, tal vez sea más rápido desde Córdoba hasta Independencia”. Además, se debe cruzar siete pasos a nivel para autos y tres peatonales, lo que supone un aspecto clave para tener cuenta en las horas pico.
Entre los detalles que quedan por terminar, en el interior de las formaciones todos los carteles están en francés, y fue comentario que se escuchaba en más de una oportunidad entre los pasajeros.
Para Isabel, que también vivió en la época en que la Ciudad transitaba sobre rieles, el tranvía “es un primer paso para la implementación de otros medios de transporte, pero que deberá extenderse a otros puntos, para que no quede sólo como un atractivo turístico”.
En ese sentido, y para que no quede instalada la idea de que está pensado para turistas, desde el gobierno nacional se confirmó el proyecto de extensión para unir Retiro, Puerto Madero, Constitución y Barracas (alrededor de 9,2 kilómetros), con una inversión de 250 millones de dólares.
En las obras, para esta primera parte, trabajaron en conjunto Nación, Ciudad, Metrovías y Ferrovías e implicó una inversión de 46 millones de pesos.
Entre diciembre de 1962 y febrero del 63 el tranvía dejó de funcionar como consecuencia de un decreto del Gobierno de entonces que lo prohibía como medio al considerarlo obsoleto y antieconómico, en una época en la que llegaron a funcionar medio centenar de líneas. En 1976 la Asociación Amigos del Tranvía fue fundada por entusiastas de ese transporte para preservar algunas formaciones y utilizarlas con fines turísticos, y actualmente los fines de semana y feriados ofrecen un recorrido gratuito por Caballito; en tanto que en 1987, con la inauguración del Premetro, los rieles volvieron a considerarse útiles.
El Tren del Este ratifica los antecedentes y le permite a los nostálgicos revivir aquellos tiempos, y a los chicos y no tan chicos, vivirlos.



2 Comentarios sobre "El tranvía de Puerto Madero, una atracción para grandes y chicos"
Facu deja de tirarte para abajo con cosas como "un blog mas de..." y otras frases. Sos genial loco, sos el crédito de TEA, vas a salvar el honor del taller escuela agencia... el resto es cartón pintado.
Seguí adelante y levanta el autoestima.
Beso grande.
Está muy buen que haya vuelto el tranvía a la Ciudad. Es muy pintorezco. Pero también pienso que las autoridades se deberían preocupar por aquel transporte que no se usa sólo para pasear sino para ir a laburar y que es un desastre. Creo que nO hace falta detallar a cuales me refiero, no?
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