La Ciudad que deja Telerman

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Por Facundo Cornejo - Sábado 8 de diciembre de 2007


(Foto: Flickr de Jorge Telerman)

El escritorio luce vacío, los cuadros ya no están y los estantes esperan recuperar pronto su utilidad. Jorge Telerman se despidió de sus empleados y colaboradores para poner fin a su gestión de un año y ocho meses al frente de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad, puesto que asumirá Mauricio Macri mañana.

Los ejes centrales de sus 20 meses a cargo de la Capital fueron las remodelaciones en el espacio público –una buena parte de las plazas y parques porteños fueron embellecidos, con rejas en su perímetro y juegos a nuevo- y un fortalecimiento en las actividades culturales, con la Noche de los Museos como evento resonante, que llevó a que los vecinos pudieran disfrutar de charlas, recitales y muestras de forma gratuita.

Sin embargo, es en este punto donde también quedó una cuestión pendiente. Si bien logró –a través del Ministerio que encabezó Silvia Fajre desde 2006- acercar la cultura a los barrios, algunos quedaron rezagados, como por ejemplo Villa Lugano y Villa Riachuelo.

Por otra parte, el sanitario fue un ámbito en el que Telerman no pudo llevar a cabo grandes avances. A favor tiene la implementación de un horario extendido en cuatro hospitales –atención de especialidades médicas durante la tarde- y un incremento en el personal, acentuado en enfermería. Pero no pudo concretar el hospital de Lugano, ni mejoras en la infraestructura de otros centros de salud, como los de salud mental, que tienen serios inconvenientes edilicios.

El rubro turístico fue otro de los que más creció en la gestión del “afrancesado” –expresión que terminó adoptando- y Buenos Aires se convirtió en uno de los puntos más visitados de América latina.

Respecto del transporte público, se dio el gusto de inaugurar la primera etapa de la línea H de subte, entre Once y Parque Patricios, a la vez que dejó en pleno trabajo al resto de las estaciones y a la prolongación de la línea A. También estrenó el tranvía de Puerto Madero, que hoy día tiene un fin turístico por el recorrido de apenas 2.400 metros y muchos de los pasajeros lo consideran lento.

Otras cuentas pendientes fueron el estado de las escuelas –muchas de ellas con problemas edilicios- situación que Mauricio Macri prometió solucionar ya que consiguió superpoderes para hacer contrataciones en forma directa y apurar licitaciones. En materia social no logró frenar –ya sea con políticas del sector- el crecimiento de villas, y las que empezó a urbanizar tuvo que enfrentar el conflicto entre vecinos por ocupaciones ilegales en los departamentos adjudicados.

Y el clima también le dio la espalda en más de una oportunidad: varias tormentas inundaron a la Ciudad a niveles que en años no se producían, y las obras hidráulicas no se realizaron.

Telerman señaló al canal C5N que deja “una ciudad maravillosa”. Más allá de lo que no llegó a concretar, hubo muchos cambios en menos de dos años. Y algunos confirmados para la siguiente administración: los contenedores de residuos se extenderán a otros barrios porteños.

Por lo pronto, se despidió de sus colaboradores, dejó el despacho listo para su sucesor y su plan inmediato es buscar una casa para alquilar en la costa, tras siete años de trabajo en diferentes puestos en la Ciudad. “Necesito descansar”, señaló, para recuperar energías y dedicarse a la fundación que pretende crear.