Por Facundo Cornejo - Sábado 23 de febrero de 2008
El Gobierno porteño desalojó ayer entre forcejeos y golpes a un grupo de cartoneros que se había asentado en un terreno de La Pampa y las vías del ferrocarril Mitre -en el barrio de Belgrano-, desde que dejó de funcionar el Tren Blanco. La Policía detuvo a nueve personas y se llevó los carritos y cartones en varios camiones dispuestos por la Comuna, en el operativo que el macrismo había comunicado en un principio que se llevó a cabo por una orden judicial, pero luego se supo que partió de una disposición administrativa del Ministerio de Ambiente y Espacio Público. Además, la empresa concesionaria TBA ratificó que no reestablecerá el servicio, más allá de una resolución de la Justicia que había dictaminado lo contrario.
Ni bien amanecía en la Ciudad, funcionarios del ministerio de Ambiente y Espacio Público, la Policía y la Guardia de Infantería llegaron al terreno con una orden de desalojo firmada por el jefe de Gabinete del Ministerio, Fabián Rodríguez Simón, pero los cartoneros la rechazaron por dudar de su validez. En consecuencia, comenzaron los forjeceos e incidentes. Y hubo nueve detenidos por “resistencia a la autoridad”, entre ellos un vecino de Saavedra que se había opuesto al operativo. A media mañana el lugar quedó vallado y con presencia policial.
“El espacio público no se negocia”, aseveró el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Juan Pablo Piccardo, en relación con la política de recuperación de los terrenos ocupados por los recicladores. Días atrás, el Gobierno y los catoneros negociaron y consiguió que se levantaran los asentamientos del Parque Tres de Febrero -cerca del Hipódromo de Palermo-, la plaza Noruega, el de Cochabamba y Eduardo Madero y el de avenida Libertador y General Paz.
Sobre el desalojo realizado ayer, Piccardo expuso que “el asentamiento estaba provocando problemas de higiene y seguridad por la presencia de material inflamable, que había causado mucha preocupación en los vecinos de la zona”. Asimismo, consideró que el operativo fue “impecable”, lo que le valió el repudio de la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), el ARI y agrupaciones de cartoneros.
Por otra parte, hubo un cruce entre el Gobierno porteño y la Fiscalía Contravencional nº 3, ya que la Comuna informó que el desalojo se concretó mediante una orden librada por la fiscal Marcela Solano, pero esto fue negado por la entidad judicial. A raíz del entredicho, la Defensoría General de la Ciudad presentó un pedido de informes al Ejecutivo para que ratifique o rectifique la autoridad que ordenó el operativo. Y el abogado de los recicladores, Gastón Sánchez, negó que “la orden fuera legal”, a la vez que dijo “desconocer que hubiese provenido de la Justicia”.
“Los cartoneros fueron víctimas de un operativo represivo ilegal y que los responsables de la agresión cometida contra los recicladores recibirán las consecuencias jurídicas que se merecen. La policía actuó en base a un decreto administrativo que no estaba suscripto por los funcionarios correspondientes y no se había emitido la notificación a las partes, requerida por ley para estos casos”, señaló Sánchez.
Por la tarde, un grupo de cartoneros y vecinos reclamaron frente a la comisaría 33, en Mendoza 2263, por la pronta liberación de los detenidos, de los cuales dos son menores de edad.
Además, en repudio al operativo y en solidaridad con los desalojados y detenidos y en repudio al operativo, los cartoneros realizarán hoy una marcha a las 11.30, con punto de partida en La Pampa y la vía.
El Tren Blanco era un servicio gratuito que brindaba la empresa TBA en los ferrocarriles Sarmiento y Mitre para que los cartoneros pudieran volver a sus casas, en el Conurbano bonaerense, todos los días con las mercaderías que levantaban en la Capital, pero dejó de funcionar en diciembre pasado.
El encargado de negociar con los cartoneros, la primera baja del gobierno de Macri
El director general de Reciclado porteño, Pablo Fornieles, se convirtió en la primera baja de la administración Macri. Si bien argumentó que su alejamiento se debe a motivos personales, otras versiones dan cuenta que de que había negociado la contratación de más camiones por el reemplazo del Tren Blanco, algo que no había sido bien recibido por la Comuna.
Según informó el diario Clarín en su edición de ayer, Fornieles era el encargado del diálogo con los cartoneros. En base a la versión que circuló, su renuncía se debía a que la promesa de incorporar más camiones cayó mal a su superior, el subsecretario de Higiene Urbana, Gustavo Grasso. Pero Fornieles señaló que “no tiene nada que ver con la política hacia los cartoneros, ni con diferencias con nadie”.
Juan Pablo Piccardo, ministro de Ambiente y Espacio Público -de quien dependen Grasso y Fornieles-, comentó que “estamos haciendo esfuerzos para retener a Fornieles porque hizo un muy buen trabajo”.

















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