Por Facundo Cornejo - Domingo 24 de febrero de 2008
El ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Juan Pablo Piccardo, admitió que el desalojo de los cartoneros que se habían asentado en La Pampa y las vías de la línea Mitre fue ordenado por la Comuna. Pero negó que la gestión de Mauricio Macri quiera sacarlos de las calles, al argumentar que el Gobierno "apoya" y busca "fortalecer" a estos trabajadores. Sin embargo, el legislador del PRO-Recrear, Marcelo Meis, presentó un proyecto de ley para impedir que los recicladores entren a la Ciudad.
Piccardo explicó que el desalojo del viernes fue a partir de una "instrucción" de la fiscal Marcela Solano y luego por "una resolución firmada por el ministerio donde se determinó que las condiciones en ese lugar eran de total inseguridad". En un principio, desde la cartera no se habían responsabilizado por la orden que dio origen al operativo.
Asimismo, el funcionario defendió la postura adoptada por la Comuna ya que señaló haber tenido varias reuniones para encontrar soluciones con los cartoneros que se habían asentado en Belgrano en protesta de la suspensión del servicio del Tren Blanco. "Treinta veces nos hemos juntado con esta gente, y la verdad es que están en una posición totalmente extrema y radicalizada, sin capacidad de darnos ningún margen. Les hemos ofrecido camiones, predios, todo para resolver esta situación porque la condición de vida en ese lugar era totalmente anormal", comentó Piccardo a radio Mitre.
Respecto del operativo, el titular de Ambiente opinó que "la policía actuó bien y no tenía armas. Forcejeos hubo con las personas que se oponían al desalojo". A su vez, agregó: "Tenemos un fuerte compromiso con el respeto y la no ocupación del espacio público".
Además, destacó que en la gestión de Mauricio Macri se está "conciliando el justo reclamo de los cartoneros que apoyamos y le estamos dando apoyo, logística, equipos, maquinarias y dinero en muchas áreas de cooperativas".
Piccardo negó que se busque sacar a los cartoneros de las calles. No obstante, el legislador Marcelo Meis, de PRO-Recrear, presentó el viernes un proyecto en la Legislatura para que en "un plazo máximo de dos años se ponga fin" a la actividad, y "la norma implicará mantener la ciudad más limpia y evitar problemas de inseguridad y drogadicción que se esconden detrás de los recolectores callejeros”. La presentación le valió críticas desde varios sectores de la oposición.
Por otra parte, los cartoneros desalojados marcharon en protesta por la violencia policial y para que les devuelvan los carritos que fueron decomisados en el operativo. También asistieron al reclamo un grupo de vecinos de Belgrano y barrios aledaños, entre ellos Alejandro Tiscorinia, quien fue detenido junto con los recicladores en el desalojo, y comentó que "más allá del golpe psíquico que fue estar detenido, los que en verdad la están pasando mal son los cartoneros, a quienes les sacaron el tren y ahora sus herramientas de trabajo". Ayer permanecían detenidos dos cartoneros en la comisaría 33º, con antecedentes por robo.
Este conflicto entre el gobierno porteño y los cartoneros llevó a que el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) le solicitara un informe al macrismo. Según informó María José Lubertino, titular de la entidad, "el desalojo es un tema grave porque la Ciudad es firmante de un tratado contra la discriminación, la xenofobia y el racismo".
Por lo pronto, el Movimiento de Trabajadores Excluidos y las cooperativas de cartoneros rompieron relaciones con la Comuna, según señalaron en un comunicado.

