La basura, un problema porteño

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INVESTIGACIÓN: LOS RESIDUOS BAJO LA LUPA
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El panorama se repite en distintos puntos de la Ciudad: mal olor, bolsas de residuos tiradas en cualquier lado y veredas sucias. A dos años de promulgada la Ley de Basura Cero, que obliga a disminuir un 30 por ciento la cantidad de desechos producidos, no se logra el objetivo y en 2007 se produjo un 7 por ciento más de residuos que en 2006. Los rellenos sanitarios están cerca del colapso y obligan a Capital y Provincia al armado de una agenda metropolitana.

Por Facundo Cornejo - Lunes 30 de junio de 2008
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Basura desparramada en una esquina de Palermo (Foto: Palermonline)

En la Capital Federal se producen 5.000 toneladas de basura por día, que necesitan para su traslado más de 1.000 camiones de recolección. A esas cifras hay que sumarle las más de 600 toneladas que reciclan los cartoneros. En promedio, los porteños arrojan 1,10 kilos de basura por día, que se traduce en un incremento del 20 por ciento respecto del 2001, cuando la media apenas rozaba los 900 gramos. Este compendio de números, proporcionados por la Coordinadora Ecológica del Área Metropolitana (CEAMSE) y el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad, refleja que el aumento de la producción de residuos es otra consecuencia de la reactivación económica post crisis.

El panorama es desalentador, sobre todo porque la Ciudad tiene que cumplir con la Ley de Basura Cero, que obliga a reducir para 2010 un 30 por ciento la cantidad de residuos que se entierran en los rellenos sanitarios de la CEAMSE. En 2012 debe reducirse un 50 por ciento, un 75 por ciento en 2018 y para 2020 ya no se debería enviar material reciclable. Sin embargo, la tendencia dice lo contrario: en 2007 se produjo un 7 por ciento más que en 2006.

Por otra parte, dos de los tres rellenos sanitarios ubicados en el Conurbano –González Catán y Ensenada- cerrarán a fin de año. El restante, el de José León Suárez, sería el único que quedaría en funcionamiento ya que los vecinos de diversas zonas se muestran en desacuerdo con tener un relleno cerca de sus casas. Esta situación obliga al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y al gobernador bonaerense, Daniel Scioli, a avanzar en el tratamiento de una agenda común para buscar salidas a éste y otros temas.

Sumatoria de fallas
Tanto organizaciones no gubernamentales como el propio Gobierno reconocen que no se recicla lo suficiente en Buenos Aires. Los vecinos no separan la basura y la Comuna no implementa un plan contundente de concientización.

Un 20 por ciento de los ciudadanos porteños –la ciudad tiene 2.776.138 habitantes según el último censo- separa el papel y el cartón del resto de los desechos.

Además del costado ambiental, tiene uno económico: permitiría ahorrar, en tiempos en que la Provincia quiere cobrar más dinero a la Ciudad por el entierro de residuos.

Durante la gestión de Jorge Telerman, en la Comuna se instalaron 15.000 contenedores. Y el actual Gobierno proyecta instalar otros 9.000. Sin embargo, los vecinos no los usan como corresponde.

A esto se le suman las faltas en el servicio que prestan las empresas –son cinco: CLIBA, AESA, UrBAsur, NITIDA Y el Ente de Higiene Urbana-. Según un relevamiento del Ente Regulador de Servicios Públicos de la Ciudad, durante 2007 se detectaron 20.569 fallas leves –basura no recogida- y 608 graves (cuando las prestadoras fueron notificadas y no levantaron los residuos).

Por otro lado, de las 27 mil cuadras que tiene la ciudad, hay 160 con basura crónica, en base a datos de la Comuna.

Dime qué tiras, y te diré cómo eres
A pedido del CEAMSE, un grupo de expertos de la Facultad de Ingeniería de la UBA dirigido por la ingeniera Marcela De Luca, realizó un estudio sobre la basura porteña abriendo las bolsas que arrojaban los vecinos (previa autorización), separaran y clasificaran lo recogido. El trabajo fue terminado el año pasado y dio como conclusiones que el aumento de la basura seguirá en aumento, que los porteños arrojan menos comida, y lo que tira son alimentos poco elaborados, que se toman más gaseosas en verano, y que cada día se utilizan más productos de limpieza.

También habla de las características sociales: los barrios que menos residuos producen por habitante son Nueva Pompeya (479 gramos por persona por día), Mataderos (570 gramos) y Villa Soldati -671 gramos-. Mientras que los que más generan son Barrio Norte (1,295 kilo), Retiro (1,138 kilo) y Recoleta (1,057).

Situación de los rellenos
Los rellenos sanitarios que cerrarán (González Catán y Ensenada) reciben los desechos del Conurbano, mientras que al de José León Suárez “se dispone el 80 por ciento de todos los residuos generados en el Área Metropolitana”, explicó Alfredo Vega, de la CEAMSE.

Según el ex titular de la Coordinadora, Carlos Hurst, el que quedaría abierto podría durar cinco años más. En contraste, Vega señaló que “la idea es habilitar dos rellenos nuevos y dos plantas de transferencia nuevas antes de cerrarlos, con lo que se solucionaría el problema durante los próximos 20 años”.

Planes a futuro
El contrato de servicio público de basura –que fue adjudicado durante el gobierno de Aníbal Ibarra- vence a fin de este año. Actualmente representa 700 millones de pesos por año y es uno de los principales gastos que tiene la Ciudad. El próximo pliego sería adjudicado a dos empresas y con un contrato mayor a 10 años.

Por lo pronto, parece distante una solución al problema de la higiene de la Ciudad.

Seis meses de gestión de Macri: ¿Está bueno Buenos Aires?

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Por Facundo Cornejo – Martes 10 de junio de 2008

El jefe de Gobierno tiene muchos problemas para resolver en la Ciudad

Mauricio Macri llegó a la Jefatura del Gobierno de la Ciudad con la promesa de que “va a estar bueno Buenos Aires”. Si bien se concentra en los temas que afectan a los porteños -y evita pronunciarse demasiado sobre los temas de la política nacional-, los vecinos todavía esperan a que cumpla con las propuestas de campaña.

“Estos seis meses son positivos. Hemos logrado instalar algunos valores, como que no hay privilegios en la ciudad, recuperar la carrera pública y que el Estado tiene que estar al servicio de la gente”, comentó a modo de balance al diario Crítica de la Argentina el secretario general de la Comuna, Marcos Peña. Y agregó que “la gente entiende que solucionar algunas cosas lleva mucho tiempo, pero valoran que se está en la tendencia correcta”.

Medidas que dieron que hablar:

-ALUMBRADO, BARRIDO Y LIMPIEZA: La primera medida fue polémica desde antes que llegara al Palacio de gobierno, ya que se aprobó en los últimos días de la gestión de Jorge Telerman, aunque fue visto con buenos ojos por parte del bloque macrista. El aumento –según el barrio- fue de entre 20 al 240 por ciento, según el barrio; y los que más afectados se vieron fueron los vecinos del Barrio Parque (Palermo) y de Puerto Madero. Tuvo un pronunciado rechazo del kirchnerismo –que en la Capital encabeza el bloque opositor- mediante un cacerolazo.

-CONTRATOS DE LOS EMPLEADOS MUNICIPALES: A los pocos días de asumir, Macri anunció que no renovaría los contratos de 2.000 empleados que vencían a fin de año, y que pondría a revisión a otros 18.000. El Sindicato de Trabajadores y Empleados porteños –SUTECBA- realizó medidas de fuerza hasta que llegó a un acuerdo con el Gobierno para llevar a cabo un censo de trabajadores.

-HOSPITALES: Las declaraciones del ministro de Salud porteño, Jorge Lemus, que señaló que el esquema del área daba prioridad de atención a los vecinos de la Ciudad, derivaron en un mar de críticas y obligó a que Macri no pudiera aplicar el turno diferenciado. En tanto que los horarios vespertinos en los centros de salud –algo que prometió en la campaña-aun no se cumplió, a excepción de cuatro hospitales en los que sí se aplica, pero fueron heredados de la gestión anterior. Otro anuncio que generó revuelo fue el del cierre de los neuropsiquiátricos Borda y Moyano, que por los cuestionamientos quedó en suspenso.

-CARTONEROS: En febrero, alrededor de sesenta familias que se habían asentado en un terreno de Belgrano fueron violentamente desalojadas, que terminó con nueve detenidos. Con el argumento de que se los recuperadores tenían una posición “radicalizada”, justificaron el modo de acción. La situación llevó a recordar una frase dicha por Macri antes de asumir: “Los cartoneros tienen una actitud delictiva porque se roban la basura y no pagan impuestos”.

-COMUNAS: El jefe de Gobierno decidió suspender por el momento el llamado a elecciones de Comunas, para elegir a la junta que la administrará. Los comicios estaban previstos para el 10 de agosto.

-TRANSITO: Se sabe que el tránsito en la Capital es un infierno. El Gobierno lo definió como “colapso”, por lo que recientemente lanzó una batería de medidas: el regreso de las fotomultas, aumento en el precio del peaje para ingresar por las autopistas en horas pico. En definitiva, desalentar el uso del auto. Mientras, proyecta ampliar la cantidad de carriles exclusivos, tema que ocasionó el enojo de los taxistas, ya que no podrán hacer uso de esas vías si van sin pasajeros; y está realizando un plan de bacbeo. Por el lado del subte, las obras de ampliación van a demorar más de lo previsto.

Gestión compleja
En estos seis meses de gestión, el jefe de Gobierno ya cambió a una docena de funcionarios. Puede parecer un numero menor –el plantel tiene 250 personas-, pero los relevos tienen un promedio de dos por mes.

Las bajas:

Octubre 2007: Luis Rodríguez Felder
Durante la transición, Macri lo anunció como próximo titular de Cultura. Pero generó descontento que se refiriera al área con términos de “rentabilidad” y “eficacia”.

Enero 2008: Nicolás Caputo
Es amigo de Macri –incluso pagó el rescate cuando lo secuestraron-. Es empresario y contratista y estuvo ad-honorem dos días luego de que la oposición criticara su participación en el Gobierno.

Febrero 2008: Pablo Fornieles, Gustavo Grasso y Sergio Constantino
El primero fue director de Reciclado porteño, y era el principal negociador con los cartoneros; su postura “blanda” lo enfrento con el ministro de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo. Como arrastre, también se fue Gustavo Grasso, que manejaba la recolección de Basura.

Marzo 2008:
-Sergio Constantino: se alejó por diferencias “irreconciliables” con Francisco Irarrazaval, secretario de Deportes.

Abril 2008:
-Pedro Florido: Era funcionario de la Procuración. Fue obligado a dejar el cargo cuando se conoció que había asesorado a ex represores de la ESMA. Al titular de la Agencia de Control, Federico Young, lo vieron en una foto con Cecilia Pando –de Memoria Completa- pero sigue en el cargo.
-Roberto Skiba: Fue director de Licencias. Había asumido por sui vinculación con Jorge Alves, secretario de Macri. Fue despedido por supuestas irregularidades de corrupción.

Mayo 2008:
-Carlos Tramutola: Fue subsecretario de Espacio Público, y abandonó el cargo por diferencias con el ministro Piccardo.
-Enrique Huergo: Era el presidente de AUSA (Autopistas Urbanas). Si bien alegó “motivos personales”, había tenido un enfrentamiento con el ministro de Desarrollo Urbano, Daniel Chain, por una obra en la autopista 25 de Mayo.
-Esteban Bullrich: Fue ministro de Desarrollo Social por seis meses, en reemplazo de María Eugenia Vidal, que estaba de licencia por maternidad. Es el titular de Recrear, y además dejó el cargo Carlos Regazzoni, subsecretario del área.